Serie tv:'1992' su Sky Atlantic

“Cuando uno renuncia a sus sueños tiene que masturbarse con la realidad”, con esta frase el gran Ennio Flaiano intentó constatar una realidad, su realidad, y en algún momento la de todos.

“Un 30 de agosto de 1970, el Marqués Camillo Casati Stampa di Soncino volvió a su casa de Roma sin avisar y encontró a su mujer, la bella peluquera Anna Fallarino, en brazos de su amante, un joven dirigente de las juventudes fascistas llamado Massimo Minorenti, al que el propio Marqués había pagado en el pasado para que mantuviese relaciones con su esposa. El Marqués, absolutamente enloquecido los asesino a los dos con una escopeta de caza y acto seguido descargó un último cartucho sobre sí mismo, quitándose la vida. Así acabó con dos bellas historias de amor, la suya con su mujer, a la que amaba tremendamente, y la de Anna con su joven amante, del que también ella se había enamorado.”

La primera de esas historias con las que acabó Camillo Casati Stampa aquella tarde comenzó mucho antes.

“Él era era uno de los nobles más ricos e influyentes de Italia, casado. Ella una bella plebeya, también casada. Se conocieron en Cannes, en una de esas fiestas sin las que Cannes jamas hubiese sido lo que ha terminado siendo. Él quedó absolutamente fascinado por su belleza, y también por ella, y no paró hasta conseguirla. Mediante una gran suma de dinero, la iglesia, que con dinero es capaz de dispensarlo todo, anuló sus respectivos matrimonios y les permitió casarse, cumpliendo así su sueño.”

“Cuentan que ya en la noche de bodas el Marqués introdujo en la habitación a una tercera persona para compartir a su esposa, porque lo que más le gustaba era ver como otros le hacían el amor a ella. A partir de ese momento todo fue “in crescendo”, que dirían ellos, y el Marqués pagaba a cualquier joven con el que se cruzaban, y a ella le agradase mínimamente, para mantener relaciones con ella mientras el los grababa y fotografiaba, con lo que él se sentía plenamente satisfecho, y tremendamente feliz al ver que ella también disfrutaba.”

“Pero se equivocó con el joven Massimo Minorenti, quien se acabó enamorando de la bella condesa. Ella, seguramente hastiada de semejante derroche de exposición, también termino enamorándose del joven fascista. Él, el atormentado Marqués, que vivía absolutamente  enamorado de su esposa, no pudo sin más que acabar con todo, y con él mismo, cuando se dio cuenta de que aquello se le había ido de las manos, y supo que no podría controlarlo.”

“La única heredera de la inmensa fortuna de los marqueses era una hija, fruto del primer matrimonio de él, llamada Annamaria. Entre otras muchas propiedades se encontraba la mansión familiar, Villa San Martino, en Arcore, cerca de Milan, que contaba con más de un millón de metros cuadrados, y de un incalculable valor.”

“Un tutor legal se hizo cargo de  la herencia hasta que la niña cumpliese la mayoría de edad, el Senador Bergamasco, quien a su vez contaba con la ayuda de un joven abogado que lo ayudó con todos los trámites. Este joven abogado consiguió que Annamaria le vendiese Villa San Martino por un precio irrisorio, aludiendo a las dificultades del mercado, y a diversas consideraciones de las que la joven no tenía ni idea.”

“No sólo el precio de la venta fue una gran estafa, sino que ni siquiera le pagó con dinero, sino con acciones de una empresa, Edilnord, propiedad del joven abogado, que también resultaron ser otro gran pufo, ya que su valor era bastante inferior al precio pactado.”

“Hoy Villa San Martino sigue siendo la residencia familiar de Silvio Berlusconi, que era el joven abogado encargado de salvaguardar los bienes de Annamaria, a quien despojó de todo lo que pudo a precio de saldo, y quien después de aquello marchó a Brasil y jamás quiso pronunciarse sobre semejante estafa.”

“Cuentan que así comenzó a acumular su tremenda fortuna El Cavalieri.”

Esta historia es Italia para mí, lo resume todo, y nunca entenderíamos ese país sin sus historias.

La primera vez que supe de esta historia fue de la mano del maestro Enric Gonzalez, en su libro “Historias de Roma”, fascinante libro, al igual que Sus Historia de Londres o de New York. Algo he leído, y les garantizo que esta historia de los marqueses, contada como él la escribe, es de los relatos con los que más he disfrutado en toda mi vida.

Todo lo anterior me lo refrescó 1992, una más que recomendable serie italiana que me recomendaron hace un par de días. Cuenta los entresijos de la política y la corrupción italianas con un realismo casi real, y con una espectacular Miriam Leone, portada indiscutible de hoy, y con quien espero tener el gusto de compartir parte de mi vida, aunque sólo sean un par de días, o incluso un par de horas.

Italia hay que saber contarla, y aun así no es fácil comprenderla.

La Cavalleria Rusticana es mi opera favorita, quien me conoce lo sabe, de todas, no es la mejor ni mucho menos, pero si lo es para mi. Es Italia también. Esta grabación es de Pavarotti, del 78, un placer.

 

 

 


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